Estos Recordatorios te Ayudarán Cuando Llegue la Ansiedad

El año pasado compramos una hamaca para el jardín. Era increíble, era como una mezcla de cuna y barco de madera con su tela suave que te mecía con mimo de un lado al otro, mientras sentías el aire y el sol en la piel. Era un sueño en movimiento. Era el paraíso del descanso. Era más zen que todas las meditaciones juntas. Me acostumbré pronto a la hamaca. Creo que tardé 2 segundos, o 3 en el peor de los casos. Es fácil acostumbrarse a las cosas buenas. 


La ansiedad, en cambio, no es tan fácil. He vivido con ella durante más de 20 años de mi vida (y mientras digo esto aún abro la boca del asombro, espero que sin babear). Y no me acostumbro. Sé perfectamente cuando llama, cuando se sienta a mi lado y cuando empieza a hacer de las suyas. Lo sé mejor que cualquier examen en el que haya tenido la máxima nota (no son pocos cuando has sido una empollona toda la vida…).  Lo sé mejor de lo que me conozco a mi misma. Y no me acostumbro. Aún no me acostumbro. 

Pero, sin acostumbrarme, he aprendido muchas cosas que hacen que no me cueste tanto lidiar con ella y que me ayudan a mimarme con el cariño de mi querida hamaca cuando las condiciones no son agradables ni fáciles. 

Hay 5 cosas que me recuerdo siempre que la ansiedad aparece. 5 cosas obligatorias que me he entrenado a recordar cada momento que la veo aparecer. 5 recordatorios que me ha costado mucho tiempo y entrenamiento grabar a fuego en mi cabeza. 5 ideas a las que me agarro con más fuerza que a la hamaca cuando quieren quitármela. 5 salvavidas.

Son simples, son de sentido común, y son “evidentes” cuando “todo va bien”, pero son de muy difícil acceso cuando la ansiedad lo cubre todo, así que te recomiendo que los recuerdes todos los días, tengas o no ansiedad, para que sean parte de ti. Si haces eso, el “día de la verdad”, cuando la ansiedad llegue, te saldrán solos y, sin acostumbrarte a ella, tendrás armas con las que vencerla más fácil que antes. 


Las 5 cosas que siempre me aseguro de recordar son: 

  1. No soy mi ansiedad.

  2. Lo que me dice no es real.

  3. Ahora mismo sólo existe el presente: ¿qué puedo ver, oler, tocar, saborear o oír?

  4. Esto, también, pasará.

  5. Soy más fuerte que ella y no voy a rendirme.



En este vídeo me gustaría contarte un poco más sobre estos 5 pensamientos para a ti también puedan apoyarte cuando la ansiedad llegue. 

¿Qué te dices tú cuando aparece la ansiedad?

¿Qué cosas te ayudan a vencerla? ¿Qué vas a hacer diferente a partir de ahora?. Déjanos tu respuesta en los comentarios más abajo. No hay una respuesta mejor que la otra, y lo que tengas que decir puede inspirar a muchas personas a luchar contra la ansiedad de una forma más efectiva.