No es Demasiado Tarde para Ti

Querido lector, no sé qué edad tienes, ni qué acontecimientos has vivido hasta la fecha. No sé de dónde eres ni cuál es tu color favorito. Tampoco sé si eres más de Fanta o de Coca Cola o de ninguna de las dos. No sé muchas, muchas cosas sobre ti. Yo soy más de Sprite, por cierto. Pero sí sé algo, con total certeza. Sé que en algún momento de tu vida, algún día, en alguna hora, has pensado que era tarde para ti.

Quizá has pensado que era tarde para empezar a estudiar eso que te apasiona.

Que era tarde para viajar a todos los sitios a los que querías.

Que era tarde para estar en la forma física que soñabas.

Que era tarde para rodearte de personas que te inspirasen.

Que era tarde para empezar ese nuevo negocio.

Que era tarde para enamorarse de nuevo.

Que era tarde para aprender nuevos hábitos.

Que era tarde para que tu vida fuese “tan cool” como parecen algunas en instagram.

Que era tarde para ser feliz.

Que era tarde para aprender a cocinar.

Que era tarde para llamar y pedir perdón.

Que era tarde para hacer las cosas “tan a tu manera”.

Que era tarde para volver a jugar como un niño.

Que era tarde para disfrutar como antes.

Que era tarde.

Y punto.

Era tarde para ti.

Puede que no sean verdad el 99% de estas afirmaciones para ti. Puede realmente que no. Pero apuesto una botella entera de Sprite a que alguna vez has pensado que era tarde, de alguna forma, para algo en tu vida.

No estoy aquí para decirte que no es tarde, darte mi palmadita en la espalda, sonreír y obviamente pedirte mi bien merecida botella de Sprite (¿alguien sabe cómo fabrican esa magia?). Pero sí estoy aquí para recordarte algo que quizá te ayude cuando por tu cabeza vuelva a pasar algún tipo de afirmación que insinúe lo más mínimo que, en efecto, “es demasiado tarde para ti”.

Querido lector, podría decirte cosas fascinantes ahora mismo. Podría contarte mil historias de personas que consiguieron cosas maravillosas en cualquiera de los ámbitos de la vida posibles a edades en las que cualquiera hubiésemos colgado el cartel de “ya es demasiado tarde”. Podría, y te invito a que visites a nuestro amigo Google y las descubras por ti mismo (sí, Google, sé que vas a encontrar esto, tú también puedes invitarme a algo). Hay gente ahí fuera haciendo cosas realmente fascinantes cuando todo el mundo las creía imposibles. Pero no quiero llenarte de ejemplos ahora, no en este artículo, sino que quiero centrarme en ti.

Vamos a hacer un trato, tú y yo, de esos de los de palabra como en los tiempos en los que la palabra valía más que el tiempo empleado en pronunciarla. Vamos a prometer algo, con la mano en el corazón, la copa en alto, el móvil en modo avión, o como sea que se prometan de verdad las cosas en estos tiempos en los que vivimos.

Vamos a prometer que cada vez que pensemos que es demasiado tarde para algo y nos demos mil excusas de por qué “ya no se puede hacer o crear algo”, o tú o yo, vamos a responder con un gran… ¿Y POR QUÉ NO?.

Repite conmigo, ¿Y POR QUÉ NO?.

Porque puedes creerte todos tus seguro inteligentísimos razonamientos que te han llevado a pensar que es muy tarde para ti. Puedes lamentarte las veces que quieras, de todas las posturas, formas y maneras que quieras. Es tu vida. Yo no soy los servicios de inteligencia y no voy a poder controlar lo que hagas a partir de ahora. Puedes decirte que ya no puedes conseguirlo. Puedes crear tu propio monumento de excusas y colgarlas en la pared para así recordar todos los motivos por los que TÚ, NO.

Pero, ¿Y POR QUÉ TÚ NO?

Creo que mereces decirte al menos alguna vez ¿POR QUÉ NO? e intentar hacer lo que realmente quieres. Creo que mereces darte las oportunidades que necesites. Creo que mereces que nada de fuera o de dentro te diga que es tarde. Creo que mereces dejar de compararte con todas las vidas de los demás e iniciar tu propia historia. Creo que mereces que el guión lo escribas tú, y no lo que es “común”. Creo que mereces ser mejor que común. Creo que te mereces ser QUIEN TÚ QUIERAS SER.

Además, en otro orden de las cosas, a mi ya me estaba haciendo demasiada ilusión nuestra promesa y lo estaba celebrando a base de Sprites. No vas a dejarme con todo esto sola ahora, ¿verdad?.

No es tarde para ti.

Nunca lo ha sido.

Ahora sal ahí fuera y haz lo que tengas que hacer para conseguir lo que mereces.

Yo brindo por ti.

Marta Ribao GilComment