La Importancia del Descanso

Por qué si no dedicas tiempo a la Salud vas a tener que dedicárselo a la Enfermedad

Esta semana planteaba un reto aparentemente sencillo, y era el de realizar una actividad relajante al día durante 7 días. ¿Fácil, verdad?. 

 

Pues no, o al menos parece que no tanto. 

 

Vivimos en una sociedad en la que parece que relajarse tiene que ir acompañado de un profundo sentimiento de culpa, como si sólo pudiéramos sentirnos satisfechos si estamos “trabajando” o “haciendo algo productivo”. Relajarse se ha convertido en un producto de aparente lujo cuando debería ser una necesidad básica como seres humanos (en la naturaleza hasta los tigres descansan). 

 

La excusa parece siempre ser la misma: un rato más que ahora mismo termino, es que si corto ahora es peor, eso de relajarse está sobrevalorado, es que si me relajo luego no acabo nunca y, sin duda mi favorita: “ES QUE NO TENGO TIEMPO”.

 

No tenemos tiempo.

 

No tenemos tiempo para relajarnos y sí para estresarnos.

No tenemos tiempo para cuidarnos y sí para agotarnos.

No tenemos tiempo para desconectar y sí para estar enganchados.

No tenemos tiempo para descansar y sí para cansarnos con cosas no tan importantes como parece a simple vista.

No tenemos tiempo para empoderarnos y sí para criticarnos. 

 

Lo que acaba sucediendo es bastante simple: No tenemos tiempo para la salud y, como consecuencia, tendremos que buscarlo en algún momento – posiblemente el menos oportuno – para la enfermedad. 

 

No hablo de esto porque lo haya leído en muchos libros, que sí, ni porque sea de puro sentido común, que también, sino porque tuve que aprenderlo personalmente de una forma cuya magnitud nunca fui capaz de prever. Dicho de otra forma, lo aprendí muy por las malas pese a ser de las que pensaba que yo nunca me rompería. Nunca jamás. Rambo Style. 

 

Y, spoiler total, me rompí en más pedazos de los que podía contar. 

Y, aunque la historia acabó muy bien y de ella aprendí grandes lecciones, de nuevo un spoiler aún mayor pero ya dejarlo a medias me sabía mal, me gustaría compartir aquí y ahora algo que me hubiese gustado aprender – y aplicar - mucho, mucho antes en mi vida.

 

Si no nos permitimos descansar vamos a tener que aprender a enfermar. 

Tarde o temprano.

 

Así que la próxima vez que xuestiones por un segundo si “puedes permitirte” o no descansar, quiero que recuerdes esto muy bien…

 

Te mereces descansar. 

Te mereces hacer esa pausa. 

Te mereces dormir 9 horas, y las que necesites.. 

Te mereces darte una ducha larga mientras sientes el agua deslizarse por tu piel.

Te mereces pasear por ese parque.

Te mereces reírte con tus amigas hasta que te duela la tripa.

Te mereces no prestar más atención que a tu respiración lo que consideres necesario.

Te mereces mirar alrededor y darte cuenta de la belleza que te rodea. 

Te mereces dormir 9 horas. 

Te mereces entrenar tu cuerpo como siempre has querido. 

Te mereces probar esa nueva técnica de relajación que has oído hablar.

Te mereces ese masaje.

Te mereces sentarte a leer ese libro.

Te mereces llamar a esa persona con la que hace tanto tiempo que no hablas. 

Te mereces cuidar tu salud como nunca antes lo has hecho.

Te mereces darte cuenta de que no tienes que “hacer” nada para “serlo” todo. 

 

Porque ya lo eres todo. 

Espero que hoy, mañana y siempre recuerdes esto. 

No te estás permitiendo un descanso, estás creando las condiciones para vivir dando tu mejor versión. 

Y sí, espero también que te tomes ese merecido descanso. 

 

Marta Ribao GilComment