¿Y si Cuidarte te hiciese Ganar?

“La salud es lo más importante”

Oímos decir y decimos nosotros mismos en numerosas ocasiones. 

Y es de las verdades más rotundas, nada es más cierto que el hecho de que la salud es la premisa para todo lo demás.

En cambio: ¿Vivimos siempre teniendo esto en cuenta?

Para muchos, la teoría está ahí, pero la práctica sigue su propio camino. 

Es el caso de quienes posponen una revisión médica porque “tienen mucho trabajo”, los que dejan de ejercitar su cuerpo porque “no tienen tiempo”, los que no leen libros que les inspiren porque “hay que hacer otras cosas antes”, los que no cortan de una actividad a otra porque “qué perdida de tiempo”, los que no descansan lo suficiente porque “ya dormirán cuando estén muertos”, los que no apuestan por una comida sana porque “de algo hay que morirse”, los que no pasan suficientemente tiempo con la gente que quieren porque “hay mucho que trabajar”, los que no se paran a disfrutar el momento, por mágico que sea porque “hay muchos”, y así podría seguir durante horas. 

Y es que nuestro piloto automático no se para y nos dice “necesitas descansar, necesitas cuidarte”, sino que vivimos en una sociedad en la que parece que sólo podemos sentirnos bien cuando “producimos”. 

La realidad, en cambio, es que antes que “producir” o “hacer” tenemos que “ser”, y permitirnos hacer esto en su máxima plenitud y disfrutando el camino. 

La paradoja de toda esta historia es que nuestro piloto automático adicto a la producción es “menos productivo” siguiendo sus propias reglas. 

No cuidarse es la receta a largo plazo definitiva para fracasar.

Igual que el resultado que produciría no regar a una planta.

El reto en todo esto es atrevernos a quitar el piloto automático y establecer la “necesidad”, que no el lujo, de cuidarnos. Cuidarse debería ser una obligación más que una mera opción, y una obligación que nos produjese alegría y sensación de realización como nos otorga por defecto el trabajo. Cuidarse debería incluir nuestro cuerpo y mente y debería estar marcado en el calendario con la prioridad que se merece.

La realidad es que hoy en día glorificamos el estar ocupado, el trabajar infinitas horas, el sumar cosas por hacer a nuestra agenda. Pero esa misma práctica nos deja vacíos, tanto de significado como de energías para seguir produciendo como nuestro piloto automático desearía. El resultado es que acabamos más “tristes”, “decepcionados” y, lógicamente, más “cansados” de lo que sería sencillamente “sano”. 

Y así, un día tras otro, resulta que “la salud no ha sido lo primero”.

Y sí, es más grave de lo que parece.

Al fin y al cabo, nos va la salud en ello. 

También la vida. 

Lo bueno de todo esto es que hay solución.

Y la hay hoy.

Sin esperar a mañana. 

¿Y si te retases a CUIDARTE como nunca lo has hecho?

¿A cuidar mejor tu cuerpo y tu mente?

¿A crear hábitos que fuesen prioritarios en tu agenda?

¿A no posponer esa revisión?

¿A descansar como debes?

¿A leer lo que te inspire?

¿A meditar?

¿A hacer ejercicio?

¿A CUIDARTE COMO SABES QUE MERECES?

 

Una decisión como ésta podría cambiarte la vida. 

¿Qué podrías hacer para que “LA SALUD, en efecto, FUESE LO PRIMERO?

¡Comenta y comparte lo que vas a hacer TÚ desde HOY y ayuda a otros a dar el paso!